Convocados por los hilos invisibles de la lectura y el mecenazgo de la Corporación Biblioteca Rafael Carrillo Lúquez, la bella población de La Jagua De Ibirico, nos recibió con un sol radiante, como quien tiene ganas de asomarse y conocer de primera mano los secretos escondidos en las mochilas de quienes pisábamos sus territorios. Llegaros los niños y con ellos las sonrisas, la mirada que indaga y las palabras de Julia Pastora, pintando con los colores de su voz el espacio donde nos habíamos congregado. Alguien que no recuerdo ahora, me indicó que siguiera hasta el final de un pasillo. Una vez allí, junto con veintisiete jóvenes que me acompañaban, nos ubicamos bajo la sombra del árbol de mango. Los nombres fluyeron con espontaneidad, y con el paso de los minutos ya hablábamos de lo bonito de Tamalameque, de San Roque con sus sembradíos de plátano, de Curumaní con su despensa agrícola y Rincón Hondo, con sus secretos ancestrales. Hablamos de los amigos comunes, esos que por extraña razón llegan y se quedan con nosotros por el resto de nuestras vidas, llevándonos a conocer otros espacios maravillosos; uno de los jóvenes habla de “Viaje al Centro de la tierra”, de veinte mil Leguas de Viaje Submarino, La Vuelta al Mundo en Ochenta Días, La Guerra de los Mundos, El Hombre Invisible”. Los títulos dados a conocer, despiertan otras voces que aseguran: “yo también leí… Crónica de una muerte Anunciada, La última Noche, Desbarrancadero, El Túnel, Eclipse, Ángeles Empantanados, Caperucita Roja, Cien Años de Soledad, La Cándida Eréndira, el Lazarillo de Tormes, La Armadura de Hierro, El Viejo y el Mar. En la medida que las voces van pasando, noto que los títulos empiezan a repetirse y entonces me atrevo a preguntar de dónde los obtienen. Muchos responden que de las bibliotecas de su municipio, que a través del taller de Promoción de Lectura les ha sido fácil conseguirlos y sienten que comparten y hacen amigos por medio del taller; desde un lado del circulo que hemos improvisado, la voz de Amanda Miguel, expresa con tono lastimero que en Rincón Hondo no tienen biblioteca y al final nos dice : “No se pierde la esperanza de tenerla”.
Todavía con el efecto que han dejado las palabras de la joven Amanda, pasamos a compartir lo que ha sido la experiencia de la llegada de los libros a la casa: “A mis Padres les parece interesante que yo lea". “Mis padres me felicitan”. “A mis padres les parece perfecto, porque estamos aprendiendo a leer y a comprender lo leído”. Al decir estas frases, alcanzo a percibir lo orgullosos que se sienten como lectores. ¿Y en el colegio cómo les va con profesores y amigos? La respuesta es unánime –¡ Bien! Los profesores nos felicitan-, dicen todos.
Luego del refrigerio hablamos del Principito (Antoine De Saint Exupery) y el encuentro con el zorro. Empezamos a indagar ¿Qué es crear vínculos? ¿Qué significa domesticar? ¿Qué es un rito? ¿Por qué lo esencial es invisible para los ojos? Surgieron entonces anécdotas del comportamiento humano, se habló de lo que significan para ellos sus mascotas, sus relaciones de amigos y de noviazgos y hasta como se pone el corazón ante la cercanía de un ser querido. La lectura misma nos llevó a “Buen día Tortuguita “ del escritor venezolano Aquiles Nazoa y ésta a su vez nos remitió a un ejercicio pictórico de la poesía “Para Hacer el Retrato de un Pájaro” .
Las horas pasaron veloces. Los nubarrones se alzaron sobre la tarde y el sonido de un trueno en la distancia nos avisaba que era tiempo para el regreso a casa.
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