Los talleres de creación literaria Caracolí del Cesar son una iniciativa de la Gobernación del Cesar a través de la Red Departamental de Bibliotecas Públicas. El objetivo de estos talleres semanales es la promoción de la lectura y la circulación de usuarios en las bibliotecas de todos los municipios del departamento. El programa busca el reconocimiento cultural de las diversas regiones a partir de la divulgación de escritores y artistas locales, entendiendo que ese reconocimiento solo es posible desde una mirada a la cultura universal. Para tal fin se ha dividido la región en cuatro nodos: Nodo Centro, Nodo Noroccidental, Nodo Sur y Nodo Norte. Cada uno de estos nodos tiene un coordinador y cada municipio tiene un tallerista que desarrolla actividades de gestión, información y creatividad con niños, jóvenes y adultos. Las bibliotecas municipales son el espacio donde se realizan estos encuentros y sus bibliotecarias son la mano derecha de los talleristas para alcanzar las metas. La dirección general de estos nodos está centrada en la Biblioteca Pública Departamental Rafael Carrillo Lúquez de Valledupar. El programa entiende que un proyecto de lectura es a largo plazo y necesita la participación seria y activa de las instituciones locales, sean éstas públicas o privadas: alcaldías, grupos juveniles, fundaciones, iglesias, juntas de acción comunal, colegios. Este blogg es parte de una estrategia de comunicación y visibilización de las actividades que se realizan en los talleres, aquí se encuentra la producción de los participantes, las metodologías de los talleristas y las reflexiones que se generan en la experiencia. El blogg es la punta del iceberg de todo el programa por la promoción de la lectura y la construcción responsable de región.

martes, 30 de agosto de 2011

Historias de lectores: historias de mar



La otra vez un gigante dejó a su pequeño y asustado hijo en la biblioteca de Gamarra, ante mí lo tenía al pequeño, inquieto y perdido, le dije simplemente: si te gusta leer aquí hay libros. El niño miró tímidamente los estantes y no dijo nada. El grupo de los “viejos” lo acogió e hizo una ronda en torno a él, expectantes, acezantes: ¡Eh, con que un nuevo chico en nuestra cuadra! Entonces le dije antes que lo devoraran:

- ¿Qué cosas te gusta leer?

Silencio. Probé entonces con algo que tal vez no está en los cánones de la promoción de lectura:

- ¿Te gustan las historias de mar, dentro del mar o en la tierra?
- Me gustan las de dentro del mar.

¡Eureka! Eso causó comentarios y movimientos estratégicos.

- Bueno, ya es hora de que vaya pensando en cosas más elevadas –dijo una “vieja” lectora.

No entendí si por elevadas entendía el ascender del mar hacia la tierra, como las larvas de los primeros seres humanos arrastrándose hacia la civilización por las arenas primigenias. Otra se le acercó y le confesó que ella también prefería las historias submarinas y lo conminó dulcemente hacia los estantes para mostrarle otros libros que ella se había leído y que eran buenísimos: sobre delfines, castillos submarinos, hadas. Los vi luego sentados: él mirando los libros que ella le recomendaba, él muy juicioso observando el libro y yéndose a leerlo a solas.

Leer, saber dónde estamos parados y ser coherentes. Eso funciona: no hay artificios. Así con todo en la vida.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada